La provincia de Canta es un pueblo ubicado al noreste de Lima, a sólo dos horas de la capital y con todo lo que se necesita para pasar gratos momentos alejados de la ruidosa y contaminada "Lema".
Al llegar a Canta lo primero que hicimos fue buscar hospedaje, luego de analizar un par de hoteles, elegimos el hospedaje "La Alborada", que se encuentra ubicado a una cuadra de la Plaza de Armas de Canta. Como salimos a las 5 de la tarde de Lima, llegamos a Canta cuando ya había caído la noche, por lo que preferimos quedarnos en el Hotel, ya que Canta, al ser un típico pueblito de la sierra, es muy tranquilo y sus habitantes cierran sus negocios a eso de las 9pm, y tiende a ser solitario. Esto no impidió que nosotras disfrutáramos nuestra primera noche en el lugar, pues a falta de discotecas, hicimos nuestro "Pub-bar" en nuestra habitación del hotel.
En el lugar, se ofrecen paseos a caballo a muy cómodos precios, que te llevan desde el río hasta el mirador de Obrajillo y luego a conocer la Catarata donde se grabó la novela "Luz María", protagonizadas por la argentina Angie Cepeda y el churrísimo Christian Meier, en cuyas cascadas se bañaba la protagonista. Intrigadas por el marketing que utilizaban para "vender" la visita a la famosa cascada y también, debo de reconocer, porque nos queríamos alucinar Angie Cepeda (fisicamente todas nos parecemos... ¡guarda con los fans!) aceptamos la oferta de 6 soles por persona para ir a los lugares montadas en los caballos.
Al principio, el temor de caernos de los caballos era muy grande, pues teníamos que subir la montaña por un angosto camino cuyo barranco imponía respeto y, para colmo, como teníamos que pasar uno por uno, los tercos caballos se molestaban entre sí por el sólo hecho de pasar primero. Una vez que llegamos al mirador, el temor se desvaneció al contemplar el majestuoso paisaje delante de nosotras... es indescriptible cuanta belleza podemos apreciar en la naturaleza, tan maltratada por nosotros mismos y cuya biodiversidad deja boquiabierto a cualquiera.


La presencia de la catarata hace que el visitante se quede perplejo, tanto por su belleza como por su limpieza, uno puede olvidarse completamente de los problemas que le pueden aquejan en su vida rutinaria. Luego de alucinarnos la protagonista de la novela (aunque Christian Meier nunca apareció) caminamos hasta la piscigranja, lugar dedicado a la producción de truchas, donde por solo 9 soles el kilo puedes disfrutar de un delicioso potaje.
Ahora, si eres como yo, que no soy aficionada a la cocina pero si al buen comer y todo lo compro hecho, te recomiendo almorzar en los restaurantes de Obrajillo que se encuentran ubicados en los alrededores de la Plaza de Armas, los precios son muy cómodos, los platos varían entre 6 y 8 soles. La "vedette" de todos los restaurantes, como es de esperarse, es la magestuosa trucha. Ya sea frita o a la parrilla, este pescadito hará de tu almuerzo algo muy especial, pues en todos los locales la sirven muy fresca y, como nos gusta a los peruanos, osea... "bien tay pa".


1 comentario:
Se nota que estuvieron super encantaaaadas, pero tienen que aceptar que falta alguien muy importante en esas fotos ¿quién sérá?
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